MI PROGRAMACIÓN TELEVISIVA
He estado pensando acerca de la programación de televisión que a mí me gustaría y la que no me gusta. En cuanto a la que sí me gusta he llegado a la conclusión de que la decisión es difícil. ¿Por qué? Porque no siempre me apetecen las mismas cosas a las mismas horas y porque a lo largo del tiempo mis gustos van variando.
Las circunstancias personales hacen que, lo que antes no veía, ahora sí. Por ejemplo ¿para que querría yo ver un documental sobre el crecimiento y la evolución de los niños? Pues hace unos años no me interesaría pero ahora le presto toda la atención. Lo mismo me ocurre con ciertos temas de salud o de educación.
Sí es verdad que mantengo el mismo interés por algunas cosas, por ejemplo algunos tipos de series televisivas. Desde siempre me han gustado las series donde se resuelven misterios, como en las novelas de Agatha Christie, o las que se ambientan en la época victoriana inglesa. También las series históricas, aunque aquí me influye la puesta en escena y la cantidad de “salsa de tomate” que se derroche.
Otras cosas que me siguen gustando desde siempre son los documentales de flora, que no los de fauna, los de viajes y todo lo que tenga que ver con fenómenos naturales, sobre todo volcanes (no sabría explicar porqué pero estos me fascinan).
Entre otras de mis preferencias a nivel de documentales están las relacionadas con la arquitectura: Las grandes construcciones de la Humanidad me atraen muchísimo: egipcios, griegos, romanos o megaconstrucciones modernas me pueden tener enganchada a la pantalla sin pestañear.
Procuro estar informada e intento ver algún informativo pero me molestan el interés desmedido por echar las imágenes más terribles y el exceso de información que al final nos lleva a la desinformación.
También soy aficionada a las películas (odio las de terror) pero no veo muchas porque me ofende enormemente ese afán de ciertas cadenas televisivas por hacer que una película de 90 minutos dure el doble gracias a las pausas publicitarias.
Y eso me lleva a hablar de qué es lo que no me gusta de la televisión o lo que es lo mismo, lo que no pondría en mi parrilla televisiva:
NO A:
- Talk show, tipo “Diario de…” --> ¿Por qué la gente se empeña en ir a contar sus penas o desgracias o similar delante de cámaras para que lo vean millones de personas? Está claro: Se confirma eso de que “Todos queremos nuestros 5 minutos de gloria en la televisión”.
- Reality show, tipo “Gran Hermano” --> Sin comentarios.
- Telenovelas y “Culebrones” --> Esos amores desgarradores……, esas venganzas….., esas relaciones tan truculentas….. ¡Pero si meten miedo! Por no hablar de lo divinísimas de la muerte que aparecen algunas “resién” levantadas.
- Programas del corazón --> ¿De qué corazón si se están despellejando todo el día? Yo no voy a negar que alguna vez veía uno que echaban los sábados al mediodía (creo que se llamaba Corazón, corazón) pero aquello sí que era rosa y no lo que nos arrojan ahora. Por no hablar de esos personajillos a los que han encumbrado hasta hacerlos semidioses e iconos. ¡Viva la España profunda!
- Dibujos animados con sobrecarga de violencia --> No pretendo que nos repongan a Mazinger Z pero lo de ahora me parece excesivo. Ojo, no digo que los quiten todos pero se agradecería que los dosificaran mejor. Queremos educar en valores a nuestros hijos y los bombardean con violencia, luchas y competitividad a flor de piel: Puro contrasentido.
- Fútbol, fútbol y más fútbol --> Ojalá los pongan todos de pago. Yo reconozco que me gusta el fútbol y veo algún partido pero ya estoy saturada.
- Publicidad, publicidad y más publicidad --> Supongo que debe ser realmente efectiva la publicidad en televisión pero en mi caso es el tiempo que aprovecho para levantarme del sofá e ir a hacer cosas. Y, como decía antes, odio que las películas y las series las alarguen hasta el infinito poniendo cortes publicitarios. Esa es una de las razones por las que cada vez veo menos televisión. Por otro lado, en muchas ocasiones nos quieren vender un mundo alejado de la realidad: Puede que “yo lo valga” pero no me siento como Penélope Cruz por usar la máscara de pestañas de un anuncio que además resultó ser un montaje.
De todas formas, a mí me gustaría saber que tipo de personas ven la televisión, qué ven y qué les gustaría ver. Porque ¿será verdad que tenemos la televisión que queremos, la que la gente demanda, o tenemos la televisión que quieren que tengamos?
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